La Universidad de Murcia afronta nuevos retos que exigen una institución más coordinada, innovadora y comprometida con su entorno. Este programa propone un proyecto de gobierno orientado a reforzar la calidad académica, impulsar la investigación y la transferencia, mejorar las condiciones de estudio y trabajo de la comunidad universitaria y modernizar la gestión institucional.
Las propuestas se articulan en una serie de ejes estratégicos que abordan de forma integrada los principales ámbitos de la vida universitaria. El objetivo es consolidar una Universidad de Murcia más fuerte, más abierta a la sociedad y preparada para afrontar los desafíos del futuro.
La gobernanza universitaria es un elemento clave para garantizar la legitimidad democrática de la universidad pública y su compromiso con el interés general. La toma de decisiones debe basarse en la participación real de la comunidad universitaria, el equilibrio entre órganos colegiados y ejecutivos y la transparencia en la gestión institucional.
Los Estatutos de la Universidad de Murcia establecen un modelo de gobernanza democrática y colegiada. Sin embargo, su funcionamiento efectivo requiere mejorar la coordinación entre órganos, reforzar los espacios de deliberación y garantizar una comunicación más clara con centros, departamentos y colectivos afectados por las decisiones institucionales.
Fortalecer la gobernanza participativa
Reforzar el papel deliberativo del Consejo de Gobierno.
Recuperar el Claustro como espacio efectivo de debate y control institucional.
Desarrollar la normativa interna mediante procesos de consulta con la comunidad universitaria.
Mejorar la transparencia y la comunicación
Establecer canales de comunicación periódica con centros, departamentos y servicios.
Garantizar información previa clara sobre los asuntos que se elevan a los órganos de gobierno.
Mantener un repositorio accesible de acuerdos y normativa institucional.
Impulsar una planificación estratégica compartida
Fomentar la coordinación entre vicerrectorados y el trabajo por proyectos transversales.
Integrar la planificación académica y de titulaciones en una estrategia institucional común.
Evaluar el impacto económico, social y organizativo de las decisiones adoptadas.
Reforzar el liderazgo institucional
Impulsar un plan de financiación plurianual para la universidad pública.
Incorporar de forma sistemática la igualdad de género en normativas y estructuras de gestión.
Defender activamente el papel de la universidad pública en el sistema universitario.
La Universidad de Murcia afronta actualmente un doble reto en materia administrativa y normativa. Por un lado, es necesario reducir de forma efectiva la carga burocrática que soportan el PDI y el PTGAS, que limita el tiempo disponible para actividades de mayor valor como la docencia, la investigación, la transferencia o la gestión especializada. Por otro lado, la universidad se encuentra en un proceso de transformación normativa derivado de la adaptación a la LOSU, la aprobación de los nuevos Estatutos y el desarrollo de normativa estatal y autonómica.
En este contexto, la simplificación administrativa debe abordarse como una estrategia institucional transversal orientada a mejorar la eficiencia, la claridad normativa y la calidad de los procedimientos. El objetivo es construir una universidad más ágil, con mayor seguridad jurídica y con procesos administrativos más sencillos, comprensibles y útiles para toda la comunidad universitaria.
La burocratización creciente constituye un problema estructural que afecta al funcionamiento de las universidades públicas. Diversos estudios señalan que el profesorado dedica una parte significativa de su tiempo a tareas administrativas, lo que dificulta el desarrollo de la docencia, la investigación y la transferencia.
En el caso de la UMU, la superposición de marcos normativos estatales, autonómicos e internos genera complejidad jurídica y procedimientos difíciles de interpretar. Además, algunos procesos administrativos se han configurado desde una lógica de control y acumulación de requisitos, lo que provoca trámites largos, redundantes y poco eficientes.
A ello se suman dificultades en la comunicación administrativa institucional, una insuficiente sistematización de la publicidad de acuerdos y una aplicación normativa que no siempre se percibe como homogénea por parte de la comunidad universitaria.
Reducir la carga burocrática y simplificar los procedimientos
Revisar los procedimientos administrativos que generan mayor carga burocrática para el PDI y el PTGAS.
Automatizar procesos de gestión y baremación cuando sea posible.
Eliminar requisitos redundantes y documentación innecesaria.
Establecer indicadores de tiempo de tramitación y seguimiento de la simplificación administrativa.
Garantizar coherencia normativa y seguridad jurídica
Desarrollar un plan de armonización de la normativa estatal, autonómica e interna.
Asegurar la aplicación homogénea de las normas en toda la universidad.
Elaborar guías interpretativas claras que faciliten la aplicación práctica de la normativa.
Implantar un sistema estructurado de publicidad activa de acuerdos y decisiones institucionales.
Simplificar los sistemas de evaluación y gestión del profesorado
Rediseñar el programa Docentia para hacerlo más sencillo, útil y orientado a la mejora docente.
Reducir la carga documental y la complejidad de los procedimientos de evaluación.
Alinear los sistemas de evaluación con criterios claros, homogéneos y comprensibles.
Revisar los modelos de valoración docente para garantizar mayor transparencia y equidad.
Modernizar la gestión de la formación continua
Simplificar los procedimientos administrativos asociados a la formación del PDI y del PTGAS.
Modernizar la plataforma CASIOPEA para mejorar su usabilidad y eficiencia.
Reducir trámites en la organización y certificación de actividades formativas.
Facilitar el reconocimiento de formación externa especializada.
Mejorar la gestión de convenios
Simplificar los procedimientos de tramitación y renovación de convenios.
Implantar sistemas de alerta para convenios próximos a caducar.
Clarificar circuitos administrativos y responsabilidades para evitar retrasos.
Reordenar la comunicación administrativa institucional
Definir una política institucional de comunicación administrativa.
Reducir la saturación de correos electrónicos y mejorar la segmentación de mensajes.
Potenciar la web institucional como repositorio principal de información administrativa.
Establecer criterios claros de protección de datos y comunicación de calificaciones.
El estudiantado debe situarse en el centro de la misión formativa, social y transformadora de la universidad. Como colectivo más numeroso de la comunidad universitaria, su experiencia académica, personal y vital debe orientar las políticas institucionales, garantizando condiciones que favorezcan el aprendizaje, la participación, el bienestar y el desarrollo integral.
La experiencia universitaria trasciende la docencia reglada y los procesos de evaluación. La UMU debe ofrecer un entorno que combine formación académica rigurosa con oportunidades de desarrollo profesional, movilidad, participación, cultura, deporte e innovación.
Desde una perspectiva de equidad y servicio público, resulta imprescindible garantizar que ningún estudiante vea limitada su trayectoria académica por razones económicas, sociales o personales, y fortalecer al mismo tiempo la vida universitaria y el vínculo con las personas egresadas.
Una parte del estudiantado se enfrenta a dificultades económicas y sociales que condicionan su rendimiento académico e incluso su permanencia en la universidad. Los mecanismos de ayuda no siempre resultan suficientemente ágiles o visibles, y persisten dificultades relacionadas con el acceso a vivienda, transporte o determinados costes administrativos.
En el ámbito académico se detectan problemas de coordinación docente, desigualdades en recursos prácticos y bibliográficos, y la necesidad de revisar la adecuación entre la carga real de trabajo y los créditos ECTS. Asimismo, se requiere una regulación más clara de los procesos de evaluación, de los exámenes parciales y de las incidencias.
También se identifican retos en materia de empleabilidad, participación estudiantil, acompañamiento institucional y relación con las personas egresadas, así como en la adecuación de los campus como espacios de encuentro, aprendizaje colaborativo y vida universitaria.
Garantizar condiciones materiales y sociales que favorezcan el desarrollo académico
Impulsar políticas activas de acceso y captación de estudiantado.
Reforzar las ayudas económicas propias y los mecanismos de apoyo urgente.
Promover acuerdos para facilitar transporte, alojamiento y servicios básicos.
Mantener precios accesibles en servicios universitarios y ampliar becas de comedor.
Mejorar la calidad académica y la seguridad jurídica en la evaluación
Regular de forma clara los exámenes parciales y las pruebas de incidencias.
Revisar periódicamente la adecuación entre créditos ECTS y carga real de trabajo.
Reforzar la coordinación docente entre grupos de una misma asignatura.
Establecer criterios institucionales sobre el uso de la IA en docencia y evaluación.
Transformar los campus en espacios de encuentro, aprendizaje y bienestar
Ampliar salas de estudio con horarios extendidos y planificación anual.
Crear espacios de aprendizaje colaborativo y socialización.
Mejorar infraestructuras básicas (electricidad, señalética, accesibilidad).
Reforzar el papel del Centro Social Universitario como espacio para el estudiantado.
Potenciar la empleabilidad y la conexión con el entorno
Ampliar la oferta y la calidad de las prácticas curriculares y extracurriculares.
Implantar sistemas de seguimiento de la inserción laboral de egresados.
Desarrollar programas de mentoría con profesionales y red Alumni.
Reconocer competencias transversales mediante acreditaciones institucionales.
Reforzar el acompañamiento institucional y la inclusión
Implantar programas de bienvenida e integración para nuevo estudiantado.
Mejorar la atención al estudiantado internacional y a colectivos con necesidades específicas.
Desarrollar mecanismos de detección temprana de dificultades académicas.
Ampliar los recursos de apoyo social y bienestar emocional.
Impulsar la participación estudiantil y el sentido de pertenencia
Visibilizar y reforzar la representación estudiantil y el papel del CEUM.
Facilitar la compatibilidad entre participación institucional y actividad académica.
Promover actividades culturales, sociales y deportivas impulsadas por estudiantes.
Impulsar la red Alumni y fortalecer la conexión con las personas egresadas.
La calidad de una universidad depende en gran medida de cómo organiza, reconoce y cuida el trabajo de su profesorado. Ninguna institución puede aspirar a la excelencia si no ofrece a su PDI un marco laboral claro, previsible y comprensible, basado en la transparencia, el diálogo y la confianza.
Este proyecto parte de una convicción central: recuperar la confianza del profesorado. Gobernar con responsabilidad implica reducir incertidumbres, proteger el tiempo del PDI como recurso estratégico y mejorar sus condiciones de trabajo desde una lógica de equidad, participación y planificación.
La organización del trabajo académico presenta déficits de reconocimiento, previsibilidad y adaptación a la diversidad real de áreas y centros. El actual sistema de dedicación académica resulta opaco, difícil de comprender y poco ajustado a la dedicación efectiva del profesorado, además de invisibilizar muchas tareas esenciales de gestión.
A ello se suman la sobrecarga estructural, los riesgos psicosociales, la falta de mecanismos claros de desarrollo profesional y una política de plantilla insuficientemente planificada. También persisten problemas en la evaluación docente, en el reconocimiento efectivo de quinquenios y sexenios y en la estabilización de figuras especialmente vulnerables como el profesorado asociado y sustituto.
Mejorar la organización del trabajo y las condiciones laborales del PDI
Consensuar un nuevo modelo de dedicación académica más claro, comprensible y orientado a la planificación.
Permitir fórmulas flexibles de organización docente, incluida la concentración justificada por cuatrimestres.
Reforzar la consulta previa al profesorado en las decisiones que afecten a su trabajo.
Fortalecer la mesa de negociación del PDI como espacio real de diálogo y corresponsabilidad.
Apoyar la carrera académica y la promoción profesional
Revisar baremos y procedimientos de acceso, estabilización y promoción con mayor transparencia y previsibilidad.
Establecer estructuras de apoyo a la acreditación y mejora del profesorado.
Reconocer de forma más visible las tareas de gestión académica.
Potenciar la formación docente inicial y continua como instrumento de desarrollo profesional.
Dignificar al profesorado asociado y reforzar su integración en la universidad
Negociar un proceso de estabilización ajustado a la LOSU y sensible a la experiencia docente acumulada.
Adaptar los criterios de estabilización a la diversidad real de ámbitos de conocimiento.
Defender el reconocimiento efectivo de quinquenios y sexenios para el profesorado asociado.
Reconocer institucionalmente sus responsabilidades docentes, investigadoras y de coordinación.
Reformar la evaluación docente y garantizar el reconocimiento profesional
Convertir Docentia en una herramienta estable, útil y orientada a la mejora, reduciendo su carga burocrática.
Revisar las encuestas docentes para mejorar su utilidad y participación.
Asegurar la aplicación efectiva de quinquenios y sexenios al conjunto del profesorado con funciones docentes e investigadoras.
Negociar la extensión de los complementos autonómicos al conjunto del PDI.
Planificar la plantilla con criterios de estabilidad, equidad y sostenibilidad
Vincular la financiación plurianual de la UMU a un plan de relevo generacional del profesorado.
Defender la eliminación de la tasa de reposición para facilitar una planificación autónoma de la plantilla.
Impulsar procesos de estabilización con calendarios previsibles y criterios transparentes.
Simplificar la incorporación de profesorado sustituto para evitar retrasos y disfunciones organizativas.
El PTGAS constituye un pilar esencial para el funcionamiento y el desarrollo estratégico de la Universidad de Murcia. Su trabajo sostiene la actividad diaria de centros, servicios e infraestructuras y resulta imprescindible para garantizar la calidad de la docencia, la investigación, la transferencia y la gestión institucional.
La universidad cuenta con un PTGAS altamente cualificado y con perfiles profesionales cada vez más especializados, que deben adaptarse a un entorno universitario complejo, digitalizado y en permanente transformación normativa y organizativa. Sin embargo, esta evolución no siempre ha ido acompañada de estructuras organizativas, condiciones laborales y oportunidades de desarrollo profesional acordes con las responsabilidades asumidas.
Por ello, resulta prioritario avanzar hacia un modelo de gestión que refuerce el reconocimiento del PTGAS, mejore su motivación y bienestar, impulse su desarrollo profesional y favorezca su participación en los procesos de toma de decisiones.
Una parte del PTGAS no se encuentra integrada en estructuras organizativas que permitan una progresión profesional clara, lo que limita las oportunidades de promoción y genera una percepción de estancamiento en determinados colectivos.
Además, los procesos de reorganización administrativa y las modificaciones de la Relación de Puestos de Trabajo no siempre han contado con una participación efectiva del personal afectado, lo que ha contribuido a una percepción de decisiones poco dialogadas.
También se identifican dificultades relacionadas con la rigidez del control horario, el escaso desarrollo del teletrabajo, la falta de planes estructurados de relevo generacional y una oferta formativa que no siempre responde a las necesidades reales de los puestos de trabajo y a los nuevos retos tecnológicos.
Adaptar la estructura organizativa del PTGAS a las necesidades actuales de la universidad
Incorporar el relevo generacional del PTGAS en la planificación de financiación plurianual.
Revisar y mejorar las estructuras organizativas con participación del personal y de sus representantes.
Abordar las modificaciones de la RPT mediante procesos transparentes y dialogados.
Adaptar la plantilla a nuevas demandas funcionales y reconocer los puestos con mayores responsabilidades.
Impulsar una gerencia cercana, accesible y transparente
Establecer canales de atención directa de gerencia abiertos a toda la comunidad universitaria.
Implantar horarios de atención institucional con presencia periódica en los distintos campus.
Mantener reuniones periódicas con representantes sindicales y responsables de centros y servicios.
Desarrollar políticas de estabilización y promoción con criterios claros y consensuados.
Mejorar las condiciones laborales y las oportunidades de desarrollo profesional
Revisar y actualizar el sistema de carrera profesional del PTGAS.
Priorizar la promoción interna en los procesos de cobertura de puestos.
Reconocer adecuadamente la experiencia profesional y la formación en los sistemas de selección.
Desarrollar con garantías los acuerdos de promoción interna temporal.
Favorecer el bienestar laboral, la conciliación y la flexibilidad organizativa
Flexibilizar el sistema de control horario adaptándolo a la diversidad de funciones del PTGAS.
Ampliar el catálogo de puestos susceptibles de teletrabajo con una regulación clara.
Facilitar medidas de conciliación, como reducción progresiva de jornada o jubilación parcial.
Promover programas de salud física y bienestar compatibles con la jornada laboral.
Potenciar la formación continua y planificar el relevo generacional
Diseñar una oferta formativa alineada con las necesidades reales de los puestos y con los retos tecnológicos.
Reconocer la formación externa especializada y facilitar el acceso a estudios oficiales.
Garantizar el acceso a la formación del PTGAS de todos los campus mediante modalidades online.
Desarrollar un plan de relevo generacional con programas de acogida y transferencia de conocimiento.
La investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento constituyen pilares estratégicos de la Universidad de Murcia. Su desarrollo permite generar conocimiento de excelencia y transformarlo en valor científico, social y económico para la Región de Murcia y para el conjunto de la sociedad.
La UMU dispone de capacidades científicas consolidadas en todas las áreas de conocimiento, así como de grupos de investigación, infraestructuras y personal altamente cualificado. Sin embargo, el aprovechamiento pleno de este potencial requiere una estrategia institucional clara que refuerce la captación de talento, la competitividad científica y la transferencia efectiva del conocimiento generado.
En este sentido, la política de investigación y transferencia debe alinearse con los principales marcos estratégicos europeos, nacionales y regionales, reforzando la presencia de la UMU en el Espacio Europeo de Investigación y contribuyendo al desarrollo económico, social y cultural de nuestro entorno.
Actualmente se identifica la ausencia de una estrategia institucional claramente definida que articule de forma coherente la investigación, la innovación y la transferencia. A ello se suma una elevada carga burocrática que reduce el tiempo efectivo dedicado a la actividad científica.
También se detectan debilidades en la carrera investigadora, con limitados incentivos y oportunidades de estabilización para investigadores jóvenes y grupos emergentes, lo que favorece la pérdida de talento formado en la propia universidad.
Asimismo, existen carencias en la coordinación interdisciplinar y en la colaboración con otros organismos públicos de investigación de la región, así como limitaciones en el acceso prioritario de los grupos de la UMU a infraestructuras científicas.
Finalmente, la transferencia de conocimiento presenta problemas de visibilidad, coordinación e impacto, lo que dificulta la conexión efectiva entre la universidad, las administraciones públicas, el tejido empresarial y el tercer sector.
Definir una estrategia institucional de investigación y transferencia
Elaborar un Plan Estratégico de Investigación, Transferencia e Innovación alineado con las estrategias europea, nacional y regional.
Establecer mecanismos de seguimiento y evaluación con indicadores transparentes.
Impulsar canales de diálogo permanente con la comunidad investigadora.
Promover grupos de trabajo multidisciplinares orientados a retos científicos compartidos.
Fortalecer la carrera investigadora y la captación de talento
Reforzar el Plan Propio de Investigación como instrumento de apoyo a todas las etapas de la carrera investigadora.
Desarrollar programas de mentoría y formación en liderazgo científico y gestión de proyectos.
Crear ayudas puente para investigadores competitivos sin financiación.
Impulsar un programa de captación y retorno de talento investigador (UMU-Talent).
Incrementar la competitividad científica de los grupos de investigación
Reforzar el apoyo técnico a la participación en convocatorias competitivas.
Impulsar proyectos colaborativos multidisciplinares.
Fomentar la participación en redes, plataformas y consorcios europeos.
Crear fondos de contingencia que permitan mantener líneas de investigación estratégicas.
Garantizar infraestructuras científicas competitivas y accesibles
Reforzar los servicios centrales de apoyo a la investigación.
Establecer acceso prioritario a equipamientos para los grupos de la UMU.
Elaborar catálogos actualizados de infraestructuras científicas.
Potenciar la biblioteca universitaria y el repositorio institucional como infraestructuras clave para la investigación.
Impulsar la transferencia de conocimiento y la relación con el entorno
Desarrollar un Plan Propio de Transferencia abierto a todas las áreas de conocimiento.
Fortalecer las estructuras de conexión con empresas, administraciones y tercer sector.
Apoyar la creación y consolidación de spin-offs universitarias.
Fomentar programas de doctorado industrial y proyectos de innovación social.
Simplificar la gestión de la investigación
Reforzar los recursos técnicos de las unidades de apoyo a la investigación.
Implantar una ventanilla única para la gestión de proyectos.
Simplificar los procedimientos administrativos asociados a proyectos y contratos.
Mejorar los servicios de asesoramiento para convocatorias altamente competitivas.
La planificación de los estudios de grado y posgrado constituye un eje estratégico para garantizar la calidad, la coherencia y la sostenibilidad del proyecto académico de la Universidad de Murcia. En un entorno universitario cada vez más competitivo y cambiante, resulta necesario avanzar hacia una ordenación integrada de la oferta formativa que permita construir itinerarios claros y reconocibles entre grado, posgrado y doctorado.
Esta planificación debe sustentarse en el rigor académico, el diálogo con centros y departamentos y una visión institucional compartida, de modo que la oferta de estudios responda a criterios transparentes de calidad, viabilidad, pertinencia social y adecuación a las capacidades reales de la universidad.
En algunos ámbitos, la oferta académica se percibe como una suma de títulos sin una visión de conjunto suficientemente articulada, lo que dificulta la identificación de itinerarios coherentes y la detección temprana de solapamientos, lagunas formativas o nuevas demandas.
En el ámbito del posgrado, la competencia creciente exige una estrategia institucional más definida que refuerce el posicionamiento de la UMU y el liderazgo de sus centros propios. A ello se suman nuevos retos ligados a los trabajos fin de estudios, al uso de la inteligencia artificial y a la necesidad de establecer criterios comunes que garanticen seguridad jurídica e integridad académica.
Por otra parte, los sistemas de calidad de los títulos se perciben como excesivamente burocráticos y poco orientados a la mejora real, lo que genera sobrecarga y debilita su utilidad para la comunidad universitaria.
Planificar de forma integrada la oferta de grado y posgrado
Constituir comisiones mixtas por ramas con participación de centros, departamentos, estudiantado y PTGAS.
Definir criterios transparentes para la creación, rediseño o reorientación de títulos.
Diseñar una estrategia institucional de posicionamiento y diferenciación de la oferta académica.
Impulsar una oferta de posgrado selectiva, sólida y reconocible
Priorizar másteres en ámbitos de alta demanda formativa y profesional.
Construir nuevas propuestas de posgrado “marca UMU” a partir de fortalezas académicas consolidadas.
Incentivar másteres interuniversitarios, bilingües, duales y vinculados a microcredenciales.
Adaptar los trabajos fin de estudios al nuevo contexto académico y tecnológico
Establecer criterios comunes de evaluación que garanticen equidad e integridad académica.
Aprobar una guía institucional sobre el uso de la IA en los trabajos fin de estudios.
Facilitar modelos de adaptación por bloques de titulaciones y fomentar su desarrollo en colaboración con instituciones y empresas.
Reforzar el liderazgo de los centros propios en la oferta formativa
Revisar ajustes de plazas y grupos con criterios objetivos y participación de los centros.
Garantizar que cualquier incremento de plazas en centros adscritos responda a criterios públicos de capacidad docente y calidad.
Proteger el papel estratégico de los centros propios en la planificación académica de la UMU.
Simplificar y mejorar la gestión de la calidad de los títulos
Implantar un modelo institucional común que reduzca duplicidades y simplifique procedimientos.
Digitalizar y automatizar los procesos de calidad y seguimiento de títulos.
Reorientar el sistema hacia la mejora real y evaluable de la oferta formativa.
Reforzar la Escuela Internacional de Doctorado
Mejorar la oferta formativa de la EIDUM y adaptarla a las necesidades del estudiantado doctoral.
Avanzar en su internacionalización real, incluyendo el uso del inglés en procesos y programas.
Identificar tesis con potencial de transferencia y reforzar el reconocimiento institucional de la dirección y tutorización doctoral.
La Universidad de Murcia desarrolla su actividad en un entorno marcado por transformaciones tecnológicas, sociales y profesionales que exigen nuevos modelos de aprendizaje a lo largo de toda la vida. En este contexto, la formación permanente se consolida como una dimensión esencial de la función universitaria, tal como reconoce la LOSU.
La UMU cuenta con una amplia trayectoria en formación continua, innovación docente, extensión universitaria y empleabilidad. Sin embargo, los retos actuales requieren avanzar hacia un modelo institucional más integrado que refuerce la coherencia de la oferta formativa, facilite el desarrollo profesional de la comunidad universitaria y fortalezca la conexión con la sociedad.
La digitalización acelerada y la expansión de la inteligencia artificial obligan además a impulsar el desarrollo de la competencia digital del estudiantado, del profesorado y del personal técnico, incorporando nuevas formas de aprendizaje, certificación y desarrollo profesional.
La formación continua presenta una participación desigual y una estructura compleja de figuras formativas y procedimientos administrativos que dificulta una gestión ágil y coordinada.
En el ámbito de la innovación docente, los proyectos existentes no siempre han generado cambios metodológicos sostenidos, en parte por la ausencia de financiación específica, acompañamiento pedagógico y conexión con la formación corporativa del profesorado.
Asimismo, el desarrollo de la competencia digital no ha evolucionado al mismo ritmo que la digitalización de procesos y herramientas, especialmente en relación con el uso de la inteligencia artificial en docencia, investigación y gestión.
Por otra parte, la extensión universitaria y las estructuras de conexión territorial presentan niveles de desarrollo desiguales y una coordinación limitada con los servicios de orientación profesional y empleabilidad.
Impulsar un modelo institucional integrado de formación continua
Diseñar programas de formación corporativa orientados a equipos, departamentos y unidades.
Simplificar los procedimientos administrativos asociados a la formación permanente.
Reforzar la coordinación entre la Escuela de Formación Continua, los centros y el profesorado.
Impulsar una oferta coherente de títulos propios, microcredenciales y formación semipresencial y online.
Reforzar la innovación docente como motor de mejora educativa
Dotar de financiación y valor estratégico a los proyectos de innovación docente.
Simplificar las convocatorias y priorizar proyectos con impacto metodológico real.
Promover redes de intercambio de buenas prácticas docentes.
Impulsar sistemas de acompañamiento pedagógico al profesorado.
Desarrollar la competencia digital de toda la comunidad universitaria
Implantar un sistema institucional de evaluación y certificación de la competencia digital.
Realizar diagnósticos periódicos para identificar necesidades formativas.
Integrar el uso responsable de la inteligencia artificial en la docencia y la gestión.
Promover acciones formativas para el uso crítico y profesional de herramientas digitales.
Reforzar la extensión universitaria y la conexión territorial
Desarrollar una estrategia territorial de extensión universitaria adaptada a los municipios.
Mejorar la coordinación entre sedes permanentes, escuelas profesionales y servicios universitarios.
Establecer sistemas de evaluación y apoyo que reduzcan desequilibrios entre sedes.
Mejorar la visibilidad de la oferta formativa y cultural de la universidad en el territorio.
Impulsar la empleabilidad y el emprendimiento universitario
Fortalecer el papel del COIE como eje de orientación profesional del estudiantado.
Mejorar la calidad y seguimiento de las prácticas externas.
Impulsar programas de emprendimiento universitario y emprendimiento digital.
Reforzar la conexión entre universidad, empresas, egresados y tejido productivo.
La internacionalización constituye una dimensión estratégica para la Universidad de Murcia, al contribuir a la mejora de la calidad académica, al fortalecimiento institucional y a la proyección global de la universidad. La participación en redes internacionales, proyectos europeos, titulaciones conjuntas y alianzas estratégicas permite reforzar el posicionamiento de la UMU en el Espacio Europeo de Educación Superior y en el sistema universitario internacional.
Para el profesorado, la internacionalización facilita la participación en consorcios científicos y el acceso a financiación competitiva. Para el estudiantado, representa una oportunidad clave de desarrollo académico, personal y profesional. Del mismo modo, el personal técnico y de gestión se beneficia del contacto con entornos internacionales y de la actualización de sus competencias.
En este contexto, la estrategia de internacionalización debe desarrollarse de forma transversal, apoyándose en estructuras institucionales como el Área de Relaciones Internacionales, el Servicio de Movilidad, el Servicio de Idiomas, el Campus Mare Nostrum y la alianza europea EUniWell.
Actualmente se observa una desconexión parcial entre las políticas de internacionalización y las realidades específicas de los centros, titulaciones y servicios, lo que dificulta una estrategia institucional plenamente coordinada.
También se detectan limitaciones en el reconocimiento del profesorado implicado en docencia bilingüe o movilidad, así como dificultades administrativas en la gestión de programas internacionales y en la difusión de información relevante para el estudiantado y el personal.
En el ámbito lingüístico, la oferta académica en inglés y la disponibilidad de información institucional en lenguas extranjeras presentan margen de mejora. Asimismo, la movilidad internacional continúa enfrentando barreras económicas que limitan su acceso a parte del estudiantado.
Finalmente, la participación de la UMU en alianzas estratégicas como EUniWell todavía no se encuentra plenamente integrada en la estructura institucional, lo que dificulta aprovechar todo su potencial.
Integrar la internacionalización en la planificación estratégica de la UMU
Alinear las políticas de internacionalización con las prioridades de centros, titulaciones y servicios.
Identificar titulaciones con potencial de proyección internacional y apoyar su posicionamiento.
Reconocer la participación del profesorado en docencia bilingüe y programas internacionales.
Reforzar el papel de los coordinadores y tutores de movilidad.
Simplificar la gestión administrativa de la movilidad internacional
Mejorar la coordinación institucional de los procesos de movilidad.
Adaptar la normativa académica a las necesidades específicas de los programas internacionales.
Crear redes de espacios de atención a la internacionalización en los distintos campus.
Consolidar un sistema web institucional con información actualizada sobre movilidad.
Fortalecer las competencias lingüísticas de la comunidad universitaria
Ampliar la información institucional en inglés y otras lenguas extranjeras.
Facilitar la obtención de certificaciones lingüísticas para estudiantado y personal.
Impulsar programas de español como lengua extranjera para estudiantado internacional.
Desarrollar programas de formación lingüística específicos para el PTGAS.
Promover una movilidad internacional más accesible y enriquecedora
Fomentar la interacción entre estudiantado local e internacional.
Reforzar el apoyo a estudiantes con necesidades específicas de movilidad.
Incrementar las ayudas económicas para movilidad internacional.
Desarrollar programas de cursos de verano internacionales.
Reforzar la dimensión internacional del personal y la empleabilidad global
Ampliar convenios con empresas e instituciones para prácticas internacionales.
Facilitar estancias internacionales del personal mediante incentivos adecuados.
Adaptar la organización docente para favorecer la movilidad académica.
Consolidar la participación de la UMU en alianzas estratégicas internacionales
Integrar alianzas como EUniWell en la planificación estratégica institucional.
Definir una gobernanza clara para la participación en redes internacionales.
Mejorar la comunicación interna sobre oportunidades internacionales.
Establecer incentivos para la participación del personal y del estudiantado.
La gestión de las infraestructuras universitarias es un elemento clave para el funcionamiento de la Universidad de Murcia y para la calidad de sus actividades docentes, investigadoras y de servicios. Más allá de su dimensión material, los espacios universitarios influyen directamente en la experiencia cotidiana de quienes estudian y trabajan en la institución, condicionando aspectos como el bienestar, la accesibilidad, la seguridad y la vida universitaria.
Una política de infraestructuras centrada en las personas debe mejorar la movilidad hacia y dentro de los campus, ofrecer espacios más confortables y funcionales y garantizar entornos seguros y saludables. Al mismo tiempo, avanzar hacia modelos más sostenibles y eficientes permite optimizar el uso de los recursos públicos y reforzar el compromiso institucional con la sostenibilidad ambiental.
Existen carencias en las conexiones de transporte público con los campus y en las condiciones de movilidad y seguridad vial en algunos entornos universitarios. Asimismo, determinados espacios docentes y de estudio presentan limitaciones en equipamiento, confort y disponibilidad de infraestructuras básicas.
También se identifican necesidades de mejora en mantenimiento de edificios, seguridad, accesibilidad universal y sistemas de gestión de incidencias. A ello se suma un amplio margen de mejora en eficiencia energética, sostenibilidad ambiental y renaturalización de los campus.
Por último, la planificación de infraestructuras requiere una mayor coordinación institucional, participación de los centros y adaptación a los nuevos retos tecnológicos, docentes y de investigación.
Mejorar la movilidad y el acceso a los campus
Reforzar las conexiones de transporte público con los campus universitarios.
Establecer acuerdos con administraciones para mejorar la movilidad desde municipios cercanos.
Impulsar infraestructuras para movilidad sostenible (bicicleta, patinetes, transporte intermodal).
Mejorar la señalización, iluminación y seguridad vial en los entornos universitarios.
Mejorar los espacios docentes y de estudio
Garantizar puntos de carga eléctrica suficientes en aulas, bibliotecas y salas de estudio.
Crear y rehabilitar zonas de socialización, descanso y estudio prolongado.
Ampliar la disponibilidad de salas de estudio con horarios ampliados.
Mejorar los sistemas de climatización y confort en los edificios universitarios.
Garantizar seguridad, accesibilidad y mantenimiento de edificios
Mejorar iluminación, videovigilancia y sistemas de control de acceso.
Implantar sistemas unificados de gestión de incidencias y mantenimiento.
Reforzar la seguridad en laboratorios y espacios especializados.
Eliminar barreras arquitectónicas, sensoriales y tecnológicas para garantizar la accesibilidad universal.
Impulsar la sostenibilidad ambiental de los campus
Ampliar las medidas de eficiencia energética y autoconsumo.
Desarrollar sistemas de monitorización energética y ambiental de edificios.
Incrementar la red de puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Impulsar planes de renaturalización y mejora de los espacios verdes universitarios.
Mejorar la planificación y la transparencia en la gestión de infraestructuras
Crear un canal único de peticiones y seguimiento de actuaciones en infraestructuras.
Alinear la planificación de infraestructuras con las necesidades de centros y departamentos.
Mejorar la comunicación institucional sobre obras, proyectos y actuaciones.
Planificar nuevas infraestructuras docentes y de investigación estratégicas.
Preparar la universidad para los retos tecnológicos del futuro
Impulsar un marco estable de financiación de infraestructuras universitarias.
Actualizar infraestructuras digitales, redes y sistemas de ciberseguridad.
Transformar las aulas en espacios de aprendizaje híbridos y tecnológicamente equipados.
Crear espacios de innovación y colaboración (Hub-Living lab) vinculados a investigación, transferencia y emprendimiento.
La comunicación constituye hoy un eje estratégico para el buen gobierno de la universidad pública. En una institución compleja como la Universidad de Murcia, resulta imprescindible disponer de canales de comunicación claros, accesibles y bidireccionales que refuercen la transparencia institucional, la participación de la comunidad universitaria y la confianza social.
Al mismo tiempo, la comunicación externa y la divulgación científica desempeñan un papel fundamental para proyectar la actividad académica y científica de la universidad, reforzar su reputación y hacer visible su contribución al desarrollo social, cultural y económico de la Región de Murcia.
Una estrategia de comunicación eficaz debe integrar la comunicación interna, la proyección pública del conocimiento y la adaptación a los nuevos entornos digitales, favoreciendo una universidad abierta, accesible y comprometida con la sociedad.
La comunicación institucional presenta actualmente una cierta fragmentación de canales y formatos, lo que dificulta el acceso claro a la información relevante tanto para la comunidad universitaria como para la ciudadanía.
La participación de estudiantes, PDI y PTGAS en los procesos comunicativos resulta todavía limitada, y la visibilidad interna de proyectos, resultados científicos y buenas prácticas desarrolladas en centros e institutos es desigual.
En el ámbito externo, la divulgación científica y la proyección social del conocimiento presentan margen de mejora en términos de coordinación institucional, diversidad de formatos, presencia en entornos digitales y evaluación del impacto social de las actividades divulgativas.
Fortalecer la comunicación interna como herramienta de transparencia y participación
Mejorar la estructura y usabilidad de la web institucional como punto central de acceso a la información.
Crear espacios digitales que visibilicen proyectos estratégicos, resultados científicos y buenas prácticas.
Facilitar el acceso a la información institucional y a las sesiones de los órganos de gobierno.
Racionalizar el uso del correo electrónico y potenciar canales de comunicación estructurados.
Acercar la universidad a la sociedad y visibilizar su impacto
Difundir de forma accesible los resultados de la investigación y su impacto social.
Elaborar contenidos divulgativos sobre la contribución de la UMU a los retos de la sociedad.
Impulsar el acceso abierto y la difusión responsable del conocimiento científico.
Diversificar formatos de divulgación (audiovisuales, podcasts, redes sociales y nuevos medios).
Potenciar la proyección nacional e internacional de la UMU
Incrementar la presencia institucional en redes y plataformas académicas nacionales e internacionales.
Reforzar la relación con medios de comunicación para difundir avances científicos y logros institucionales.
Desarrollar contenidos divulgativos multilingües que refuercen la proyección internacional.
Apoyar la participación de la comunidad universitaria en iniciativas de divulgación científica.
Consolidar una identidad institucional basada en la excelencia y el compromiso social
Integrar la divulgación científica en el relato institucional de la universidad.
Visibilizar el impacto de la UMU en el desarrollo social y territorial.
Reforzar el sentido de pertenencia de la comunidad universitaria.
Desarrollar campañas de comunicación que proyecten una imagen coherente y reconocible de la UMU.
Impulsar la innovación digital en la comunicación y la divulgación
Coordinar y optimizar las estructuras institucionales dedicadas a comunicación y divulgación.
Incorporar tecnologías digitales e inteligencia artificial en los procesos comunicativos.
Garantizar la accesibilidad universal de los contenidos divulgativos.
Ofrecer formación en comunicación científica al personal investigador y a los centros.
La cultura constituye un pilar estratégico y distintivo de la Universidad de Murcia. No es un ámbito complementario, sino una dimensión esencial de su identidad institucional, de su misión formativa y de su proyección social. A través de la acción cultural, la universidad contribuye al desarrollo integral del estudiantado, refuerza el bienestar de la comunidad universitaria y promueve el pensamiento crítico, la creatividad y el compromiso ciudadano.
En la universidad contemporánea, la cultura debe integrarse de forma transversal en la docencia, la investigación y la transferencia, fortaleciendo el diálogo interdisciplinar y consolidando la institución como agente cultural activo. Para ello, resulta necesario articular una política cultural coherente que potencie el patrimonio universitario, fomente la participación cultural y refuerce la proyección social de la universidad.
La Universidad de Murcia dispone de un patrimonio cultural, científico y documental de gran valor, así como de una amplia programación cultural impulsada por centros, servicios y colectivos universitarios. Sin embargo, esta riqueza se encuentra parcialmente fragmentada y carece de una estrategia plenamente integrada que articule patrimonio, museo, programación cultural y extensión universitaria.
Asimismo, el potencial del Museo de la UMU y de las colecciones bibliográficas y documentales no está plenamente desarrollado como instrumento estratégico de difusión cultural y científica. La digitalización, catalogación y accesibilidad de estos recursos presentan margen de mejora.
Por último, la participación cultural de la comunidad universitaria resulta desigual y su reconocimiento académico es limitado, mientras que la proyección cultural nacional e internacional requiere una planificación más estratégica.
Consolidar una política cultural integrada y una gestión coherente del patrimonio universitario
Reforzar la gobernanza cultural y crear un sistema común de registro del patrimonio universitario.
Desarrollar programas de conservación, restauración y difusión del patrimonio cultural.
Mejorar la accesibilidad física y digital de los recursos patrimoniales.
Establecer alianzas estratégicas con museos, archivos y entidades culturales.
Potenciar el Museo de la UMU como espacio estratégico de difusión cultural
Definir un modelo de gestión y programación para el Museo de la UMU.
Integrar las colecciones universitarias en un relato museográfico común.
Desarrollar exposiciones permanentes e itinerantes en campus y espacios culturales.
Impulsar la digitalización de colecciones y fondos singulares.
Fomentar la participación cultural de la comunidad universitaria
Impulsar una programación cultural descentralizada en los distintos campus.
Apoyar proyectos culturales impulsados por estudiantes, centros y colectivos universitarios.
Crear espacios de encuentro y producción cultural integrados en la vida universitaria.
Reconocer académicamente la participación cultural del estudiantado mediante créditos ECTS.
Fortalecer la proyección social y territorial de la cultura universitaria
Desarrollar proyectos culturales en colaboración con municipios y entidades del entorno.
Consolidar el edificio de Convalecencia como espacio cultural abierto a la ciudadanía.
Impulsar ciclos culturales itinerantes y programas de extensión universitaria.
Promover iniciativas culturales y educativas dirigidas a públicos no universitarios.
Posicionar a la UMU como referente cultural inclusivo e internacional
Desarrollar una programación cultural innovadora e interdisciplinar.
Incorporar criterios de accesibilidad, igualdad y diversidad en la programación cultural.
Participar en redes culturales universitarias nacionales e internacionales.
Consolidar una agenda cultural institucional con identidad propia.
El bienestar de la comunidad universitaria constituye una condición esencial para el desarrollo de la actividad académica, investigadora y profesional en la Universidad de Murcia. El estudiantado, el PDI y el PTGAS desarrollan su actividad en un entorno exigente que requiere condiciones adecuadas de trabajo, descanso, salud física y equilibrio emocional.
Por ello, la universidad debe promover una política integral de bienestar que incorpore la salud física y mental, la prevención de riesgos psicosociales, la promoción de hábitos saludables, la inclusión, la conciliación y la atención social. Una universidad que cuida a las personas refuerza su cohesión interna, mejora la calidad institucional y contribuye a construir una comunidad académica más sostenible y comprometida con su entorno.
El incremento de la presión académica y laboral ha provocado un aumento de los riesgos psicosociales y de la demanda de apoyo psicológico en todos los colectivos, mientras que los servicios actuales presentan limitaciones de capacidad y coordinación.
Asimismo, la atención social al estudiantado en situación de vulnerabilidad requiere una mayor estructuración institucional, y la oferta de actividades deportivas y de promoción de hábitos saludables presenta desigualdades entre campus.
Persisten también retos en materia de accesibilidad universal, conciliación y flexibilidad organizativa para los distintos colectivos, así como la necesidad de una mayor coordinación entre las diferentes áreas responsables de las políticas de bienestar.
Desarrollar una estrategia integral de bienestar centrada en la salud mental y la prevención
Ampliar y reforzar los servicios de apoyo psicológico para toda la comunidad universitaria.
Integrar la prevención de riesgos psicosociales y la mejora de las condiciones laborales.
Desarrollar talleres y recursos de gestión emocional, autocuidado y manejo del estrés.
Establecer protocolos de actuación rápida ante situaciones de riesgo psicosocial.
Consolidar un modelo institucional de acción social y atención a la vulnerabilidad
Reforzar la coordinación de los recursos de atención social en la universidad.
Establecer sistemas de detección y acompañamiento ante situaciones de vulnerabilidad económica o social.
Implantar ayudas extraordinarias para situaciones urgentes.
Promover programas de mentoría y apoyo profesional para estudiantes en situación de vulnerabilidad.
Promover hábitos de vida saludable en la comunidad universitaria
Desarrollar un plan estratégico de actividad física y deporte para todos los campus.
Impulsar campañas de educación nutricional y promoción de hábitos saludables.
Fomentar la participación del estudiantado en actividades deportivas y de bienestar.
Mejorar y ampliar los espacios deportivos y de actividad física.
Garantizar entornos universitarios seguros, accesibles e inclusivos
Revisar y reforzar los protocolos de actuación frente al acoso y la violencia.
Impulsar la accesibilidad universal en espacios, servicios y procedimientos administrativos.
Desarrollar el Plan LGTBIQ+ de la UMU con acciones de sensibilización y acompañamiento.
Promover medidas de conciliación y corresponsabilidad para toda la comunidad universitaria.
La igualdad constituye un principio fundamental para construir una universidad inclusiva, segura y respetuosa con la diversidad. La Universidad de Murcia debe promover políticas activas que garanticen la igualdad efectiva y eliminen cualquier forma de discriminación, asegurando que todas las personas de la comunidad universitaria puedan desarrollarse plenamente con independencia de su género, origen, orientación sexual, identidad de género, religión u otras circunstancias personales o sociales.
La prevención de las violencias machistas, del acoso y de cualquier conducta discriminatoria requiere estructuras institucionales sólidas, protocolos eficaces y un acompañamiento adecuado a las personas afectadas. Al mismo tiempo, es necesario fomentar una cultura universitaria basada en el respeto, el buen trato y la tolerancia cero frente a la violencia o la discriminación, integrando la igualdad como un eje transversal en la gobernanza, la docencia, la investigación y la gestión.
La incorporación de la igualdad como eje transversal en la política universitaria presenta todavía un desarrollo desigual en distintas áreas de la institución. Asimismo, se detecta la necesidad de reforzar la estructura institucional dedicada a la igualdad y de mejorar la formación en perspectiva de género de los colectivos que desempeñan funciones clave en la prevención y actuación frente a situaciones de discriminación o violencia.
La aplicación del protocolo frente al acoso sexual y otras formas de discriminación requiere una evaluación que permita mejorar su eficacia y adecuación a la realidad de la comunidad universitaria. Del mismo modo, resulta necesario mejorar los sistemas de recogida y análisis de datos que permitan orientar las políticas de prevención y actuación desde criterios de transparencia y evidencia.
Por otra parte, persisten desigualdades de género en ámbitos como la docencia, la investigación o la gestión, así como dificultades de conciliación que afectan especialmente a quienes asumen responsabilidades de cuidado.
Reforzar la estructura institucional de igualdad y la prevención de las violencias machistas
Fortalecer la Unidad de Igualdad con personal especializado.
Crear un Observatorio de Igualdad para la recogida y análisis sistemático de datos.
Ofrecer formación en perspectiva de género y prevención del acoso a toda la comunidad universitaria.
Incorporar un enfoque interseccional en las políticas de igualdad.
Mejorar la prevención y la intervención ante el acoso y otras discriminaciones
Revisar y mejorar la aplicación de los protocolos de prevención y actuación frente al acoso.
Aprobar e implementar el III Plan de Igualdad con participación del estudiantado.
Consolidar redes de apoyo y acompañamiento para personas afectadas por situaciones de acoso o discriminación.
Garantizar procesos administrativos claros y apoyo institucional a las personas denunciantes.
Integrar la perspectiva de género en la docencia, la investigación y la transferencia
Promover la investigación con perspectiva de género y visibilizar el trabajo de las investigadoras.
Fomentar proyectos de investigación liderados por mujeres.
Incorporar la competencia transversal de igualdad de género en los planes de estudio.
Incentivar materiales docentes y proyectos de innovación educativa con perspectiva de género.
Promover una cultura universitaria de sensibilización y compromiso con la igualdad
Desarrollar campañas periódicas de sensibilización contra el acoso y la discriminación.
Impulsar acciones culturales y divulgativas sobre igualdad y diversidad.
Visibilizar la contribución de las mujeres en la ciencia y en la sociedad.
Fomentar iniciativas participativas de sensibilización dirigidas a toda la comunidad universitaria.
Impulsar la conciliación corresponsable y el bienestar con perspectiva de género
Revisar y ampliar las medidas de conciliación para toda la comunidad universitaria.
Impulsar la Comisión de Conciliación prevista en el Plan de Igualdad.
Garantizar los derechos del estudiantado durante embarazo, maternidad o paternidad.
Promover políticas de conciliación que contemplen todas las situaciones de cuidado.
La Dirección Tecnológica constituye una palanca transversal para mejorar la calidad, fiabilidad y accesibilidad de los servicios digitales de la Universidad de Murcia. La transformación digital debe orientarse a simplificar los procesos administrativos, mejorar la experiencia de usuario y reforzar la eficiencia institucional mediante la integración de plataformas, la automatización de procedimientos y el uso responsable de herramientas digitales avanzadas.
La tecnología debe situarse al servicio de la comunidad universitaria —estudiantes, PDI y PTGAS— facilitando el trabajo diario, reduciendo la carga burocrática y garantizando entornos digitales seguros y confiables. En este contexto, la ciberseguridad, la protección de datos y la adopción responsable de la inteligencia artificial constituyen elementos clave para asegurar la continuidad de los servicios y la confianza en los sistemas digitales.
La ausencia de una gobernanza tecnológica claramente definida ha favorecido la aparición de iniciativas aisladas, duplicidades y resultados desiguales entre unidades, centros y servicios. La falta de una hoja de ruta institucional dificulta la priorización de proyectos y la evaluación del impacto de las soluciones digitales.
La fragmentación de plataformas y sistemas de información genera duplicidades administrativas, incrementa la carga de trabajo del PDI y del PTGAS y limita la trazabilidad de los procesos. Asimismo, el incremento de la dependencia digital exige reforzar la ciberseguridad y la resiliencia institucional ante posibles incidentes.
Por otra parte, la adopción de la inteligencia artificial ofrece oportunidades significativas para mejorar los servicios universitarios, pero requiere un marco institucional claro que garantice su uso responsable y alineado con los valores universitarios. Finalmente, la transformación digital solo será efectiva si la comunidad universitaria dispone de competencias digitales adecuadas para utilizar los servicios tecnológicos con autonomía y seguridad.
Establecer una gobernanza tecnológica y una hoja de ruta de transformación digital
Elaborar un Plan Director de Transformación Digital con prioridades, responsables y criterios de evaluación.
Definir un modelo de gobernanza tecnológica con coordinación entre vicerrectorados, servicios y ATICA.
Establecer mecanismos de seguimiento mediante indicadores y evaluación del impacto.
Publicar un catálogo institucional de servicios y sistemas digitales.
Impulsar la simplificación administrativa mediante tecnología
Rediseñar y digitalizar procesos administrativos prioritarios.
Integrar plataformas y sistemas de información para evitar duplicidades.
Automatizar flujos de tramitación y procedimientos administrativos.
Desarrollar asistentes digitales que orienten a los usuarios en la tramitación administrativa.
Implantar un modelo de “puesto de trabajo digital” seguro y homogéneo.
Desplegar un marco institucional para el uso responsable de la inteligencia artificial
Crear un comité asesor de IA que oriente la estrategia institucional.
Elaborar una guía institucional de uso responsable de la IA.
Desarrollar proyectos piloto de IA en servicios universitarios.
Establecer entornos controlados para el uso de IA con supervisión humana.
Evaluar periódicamente el impacto y los riesgos asociados.
Impulsar la capacitación digital y la cultura de ciberseguridad
Diseñar programas de formación digital adaptados a estudiantes, PDI y PTGAS.
Desarrollar formación específica en IA aplicada y uso responsable de herramientas digitales.
Implantar campañas de concienciación en ciberseguridad.
Crear recursos de apoyo (guías, videotutoriales y documentación accesible) integrados en los servicios digitales.
La Universidad de Murcia desempeña un papel central en la formación de profesionales sanitarios y en la generación de conocimiento biomédico en la Región de Murcia. Las titulaciones de Ciencias de la Salud constituyen un ámbito estratégico de la institución, caracterizado por una intensa interacción entre docencia, asistencia sanitaria e investigación.
La calidad de esta formación depende de la existencia de entornos clínicos adecuados, de la participación activa de profesionales asistenciales y de una coordinación estable entre la universidad y el sistema sanitario. En este sentido, resulta imprescindible consolidar un modelo de colaboración estructural entre la UMU y el Servicio Murciano de Salud (SMS) que garantice la sostenibilidad de la docencia clínica, el desarrollo de la investigación traslacional y la adaptación de la formación sanitaria a los cambios tecnológicos y asistenciales.
El actual modelo de concierto entre la universidad y el sistema sanitario presenta limitaciones para garantizar la planificación estable de plazas vinculadas, el relevo generacional del profesorado clínico y una financiación adecuada de la docencia sanitaria. El incremento del número de estudiantes y la presión asistencial han tensionado la capacidad docente clínica, generando sobrecarga en el profesorado y dificultades para mantener estándares homogéneos de calidad formativa.
Asimismo, la formación sanitaria debe adaptarse a la transformación tecnológica del ámbito clínico, incorporando herramientas digitales, inteligencia artificial y metodologías docentes innovadoras sin perder la dimensión ética y humanizadora del ejercicio profesional. Finalmente, el potencial de investigación traslacional existente en el eje universidad–hospital requiere una mayor estructuración institucional para consolidar su impacto científico y asistencial.
Fortalecer la vinculación estructural entre la UMU y el Servicio Murciano de Salud
Negociar y firmar un nuevo concierto UMU-SMS alineado con la legislación vigente.
Implantar un plan plurianual de creación de plazas vinculadas en áreas clínicas.
Incorporar la figura del Profesor Ayudante Doctor Vinculado.
Reactivar la Comisión Mixta UMU-SMS como órgano permanente de coordinación.
Garantizar una capacidad docente clínica suficiente y sostenible
Elaborar un Plan de Capacidad Docente Clínica con planificación plurianual.
Adaptar el modelo de profesorado asociado a las necesidades asistenciales.
Establecer redes de coordinación clínica con reconocimiento institucional.
Revisar el modelo retributivo del profesorado clínico para dignificar la carrera académica.
Reforzar la simulación clínica y la evaluación competencial
Desarrollar un plan integral de simulación clínica para las titulaciones sanitarias.
Consolidar la ECOE como sistema común de evaluación clínica.
Unificar criterios de evaluación práctica en los distintos centros asistenciales.
Potenciar la formación de instructores en simulación clínica.
Integrar la innovación tecnológica y la IA en la formación sanitaria
Revisar los planes de estudio para incorporar competencias digitales e IA aplicada a la salud.
Impulsar metodologías activas de aprendizaje y tecnologías educativas avanzadas.
Formar al profesorado en innovación docente y herramientas digitales.
Establecer un marco institucional de uso ético y responsable de nuevas tecnologías.
Impulsar la investigación traslacional en el eje UMU-IMIB-SMS
Establecer una agenda estratégica común de investigación traslacional.
Crear infraestructuras compartidas de datos clínicos y soporte metodológico.
Apoyar la captación de financiación para proyectos de investigación de alto impacto.
Impulsar doctorados y estancias bidireccionales entre universidad y hospitales.
Alinear la formación sanitaria con las necesidades reales del sistema de salud
Diseñar itinerarios formativos vinculados a las salidas profesionales del sistema sanitario.
Diversificar las prácticas clínicas hacia atención primaria y ámbito sociosanitario.
Crear un Observatorio UMU Salud-Empleo.
Reforzar competencias transversales como liderazgo, trabajo en equipo y comunicación clínica.